Cuando las condiciones económicas han cambiado con la violencia de los últimos meses (en que pasamos de un euribor de casi el 6% a uno apenas por encima del 3%, y una devaluación el preso de las viviendas que ha llevado a muchos a pagar por sus casas más de lo que valen), no hay que cruzar los brazos y es preciso insistir ante nuestro banco en la necesidad inaplazable de una renegociación hipotecaria, que modifique los intereses, la manera de pagarlos y los plazos de la hipoteca misma.
El problema para renegociar una hipoteca: es preciso gastar dinero en trámites, sellados, escrituras y otros documentos.
La solución: la novación
Un trámite que, bien conducido, sólo precisa de un contrato entre el banco y el cliente, sin grandes gastos ni trámites, siempre que no se desee un traspaso de tipo variable a fijo.
¿En qué consiste la novación?
Se trata, esencialmente, de un contrato donde el banco y el titular de la hipoteca asientan las nuevas bases del pago de una hipoteca.
¿Qué puedo modificar a través de la novación?
- El interés de la hipoteca
- El monto de la hipoteca (si es necesario añadir más capital)
- El plazo de pago (ampliando la vida de la misma para reducir las mensualidades)
- La titularidad de la hipoteca (cuando es necesario suprimir a uno de los titulares, por muerte o separación)
¿Puedo cambiar mi hipoteca de tipo variable a fijo mediante la novación?
Sí, pero será necesario pagar los trámites de una nueva escritura, que en todo caso son mucho menores que los de una subrogación.
Fuente | Actibva
Imagen | Zoozuu













