Aunque la bajada en los tipos de interés sigue como una tendencia bien definida (hoy el BCE ha dado otra rebaja, y llevado el interés interbancario a 1,50%, su nivel histórico más bajo), lo que ha hecho descender el euribor también a valores mínimos (2,096%), los créditos para el consumo (lo más socorridos y numerosos) no sólo han dejado de concederse, sino que además se han encarecido.
Aunque las solicitudes de financiación personal han aumentado un 6% en lo que va del año, el temor a que los clientes no sean capaces de devolver el capital ha hecho que la banca endurezca las condiciones para conceder préstamos personales y créditos para el consumo, y el número de créditos concedidos ha decaído en más de un 36% con relación al año pasado, y casi un 10% desde diciembre.
Los créditos concedidos, además, se han encarecido: en diciembre el interés sobre estos productos era de poco más del 10% anual, y ahora rondan el 11,8%.
Un aumento con el que los bancos se blindan del descenso de sus ingresos por la bajada de las hipotecas y el aumento de la morosidad. El crédito para el consumo (tarjetas, créditos personales, préstamos) es el primero que se deja de pagar ante una situación desesperada.
Fuente | Préstamos Personales
Imagen | GDV













