La Unión de Consumidores de España(UCE) denuncia, en una nota aparecida en el Xornal de Galicia, que ante un panorama en el que reciben menos intereses, la banca está concediendo menos hipotecas: casi un 20% menos que en el 2008.

Este descenso no se debe a una falta de oferta (en España hay cerca de 600.000 casas nuevas y vacías sin vender), sino por una nueva política bancaria que ha endurecido las condiciones para la consesión de préstamos sobre la vivienda, y pone trabas a las aspirantes, e impone condiciones abusivas a los hipotecados.
No sólo eso: las nuevas hipotecas se condicionan a una claúsula de un interés “suelo” del 3,5%. Esto quiere decir que, en el futuro, los clientes no se verán beneficiados por una bajada de los tipos de interés.
Con las hipotecas existentes tampoco hay nada que se deja al azar: aunque un atraso por demora en el pago de las mensualidades sólo debería ser equivalente al precio actual del dinero (4%), los bancos penalizan con un 25% los retrasos en el pago de las mensualidades.
Fuente | Xornal
Imagen | Juan Saiz de los Terreros













