Ante el grifo del crédito casi cerrado por la banca, sucede un curioso fenómeno que (lo creemos) va a cambiar la faz de las campañas políticas para siempre. O por lo menos mientras la situación de la financiación es España siga siendo la que vivimos.
Y es que cada vez son más los aspirantes a cargos público que incluyen, como parte esencial de sus programas electorales, al crédito como una prebenda para ofrecer al público.
Un ejemplo más, que se suma a la promesa del crédito matrimonial y la Fundación de Crédito para autónomos , es la intención del candidato a alcalde de Barcelona por CiU, Xavier Trias, de nombrar a un equipo de 10 mediadores encargados de presionar a las entidades financieras para que estudien las peticiones de empresas viables en dificultades, y les concedan financiamiento, con un “procedimiento simple, rápido, gratuito y confidencial”.
De ser elegido, Trias asegura que estos mediadores entrarán en acción después de la banca niegue crédito a una empresas, que podrá contactar a esta figura y demostrar que merece y puede devolver el crédito.
La idea de Trias se parece mucho a la de la no muy exitosa figura de los facilitadores, que el año pasado hicieron mucho ruido y pocas nueces.
El crédito, al parecer, es ya otro de esos lujos que se ofertan en campaña
Fuente | El Mundo
Imagen | Blog La Salle













