Se estima que a finales de este año los índices de morosidad podrían rondar el 3,5%. Por ello, es necesario que los nuevos productos de financiamiento consideren políticas y seguros que cubran al cliente en caso de imprevistos, pérdida de empleo o subidas en el costo del dinero.
Productos como el que ofrece la Caja Kutxa: el Préstamo Personal Protegido. Una financiación que cuenta con un seguro de amortización y de protección de pagos, cuyo costo varia en función del monto que se solicita.
Se trata de un Préstamo por un importe mínimo de 300 euros y un máximo de 57.300, con una plazo máximo de devolución de 8 años, con la posibilidad de anticipar pagos o cancelarlo sin costo ni penalizaciones.
Tiene una comisión de apertura del 1,5% sobre el monto solicitado y su tipo de interés nóminal es de 7,75% TAE.
Si bien el interés de este préstamo rebasa por bastante a la media de los préstamos para el con sumo en el mercado, la protección de un seguro con miras a un futuro que ahora mismo se antoja por lo menos ajustado, no es algo que no deba tomarse en cuenta.
Fuente | Préstamos Personales













