Apenas un 5% de los 6 millones de euros con los que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) cuenta para financiar la moratoria hipotecaria para parados han sido utilizados. Es decir: sólo 56 familias han logrado acceder al plan que les permite aplazar por dos años una parte de su hipoteca, nunca por un máximo de 12.000 euros y sólo en dosis de 500 euros mensuales.
Las exiguas cifras del plan que fue presentado como el gran auxilio de las familias no se deben a un fracaso de convocatoria, sino a una mezcla de factores, y por encima de todos, uno: las trabas burocráticas con que los bancos han bloqueado el acceso al beneficio.
La banca en su conjunto creía que la iniciativa podría dañar el mercado bursátil, y no veía con buenos ojos que el ICO sólo cubriera un 8% de los aplazamientos. Cuando ese porcentaje pasó al 12%, surgió un nuevo problema: la infraestructura informática (compleja, según los bancos) que no ha terminado de ser instaurada en todas las sucursales de los bancos adheridos.
Estos factores han retrasado la implementación de la medida tres meses (inicia el 1 de enero y se desplazó hasta el 1 de marzo). Para agravar la situación, se ha generado mucha información confusa al respecto, y los bancos han aprovechado las consultas sobre la moratoria para ofrecer sus propios productos de refinanciación hipotecaria.
¿El resultado final? Sólo 56 hipotecas se han acogida al aplazamiento.
Fuente | Soitu
Imagen | Carta y Opinión













