En México el financiamiento directo sobre la entrega de bienes personales (crédito prendario) se mantiene como una de las formas más habituales de conseguir crédito, y ante un proceso inflacionario y de descomposición social sin precedentes, encuentran su hora más alta las instituciones como el tradicional Monte de Piedad o nuevas empresas como Prendamex (ambas franquicias conocidas como “casas de empeño”).

El crédito prendario ha experimentado un crecimiento del 30% en el monto de sus créditos en lo que va del año, una expansión un 10% más alta que la experimentada en el 2008, cuando las casas de empeño aumentaron en un 20% su flujo de créditos; un contraste notable con las cuentas de la banca más ortodoxa.
A cambio de alhajas o electrodomésticos, el particular recibe dinero en efectivo. En lo meses de septiembre la clientela de estas casas aumenta ante el advenimiento del inicio de clases, una de las sangrías más intensas para las familias locales: el precio de la papelería y de los útiles escolares obliga a invertir el equivalen a 4 salarios mínimos en su compra.
La economía mexicana se ha visto duramente castigada por la crisis mundial, el narcotráfico y la pandemia de la gripe porcina. En 2009 su moneda se ha devaluado en casi un 20%.
Fuente | El Financiero
Imagen | Opción de Veracruz Mundial













