El principal atractivo de una tarjeta Platinum es que pone a disposición de su titular un crédito que va de los 3.000 a los 6.000 euros. Su desventaja es que también supone altas cuotas de mantenimiento anual (entre 60 y 90 euros). Ofrecen, además y según de la tarjeta que se trata, descuentos, promociones, reintegros…
Se trata de tarjetas, en todo caso, que se destinan a personas de altos ingresos. Aunque en ciertos casos es posible solicitarlas, en la mayoría de los casos es el banco quien elige los clientes a los que las ofrece.
Las tarjetas Platinum, a cambio de una alta cuota anual, amplían y mejoran la oferta de las tarjetas clásicas:
- Compras en la mayoría de los establecimientos y comercios a nivel mundial
- Disposición de efectivo en cajero a nivel mundial
- Alta línea de crédito
- Asistencia al cliente 24/7
- Acceso a las salas VIP de los aeropuerto
- Reposición urgente de la tarjeta
- Descuentos en renta de autos, supermercados, tiendas de lujo y gasolineras
- Bonificaciones del 1% al 4% en todas las compras
- Mayores coberturas en seguros
Fuente | Consumer













